El Refugio del Ocio y de los Ociosos

Desde la Biblioteca: Mr. Vértigo

¿De qué trata?

Walt Rawley, un mendigo de nueve años de la calles de St. Louis, Missouri, es interceptado por el maestro Yehudi que le dice que posee el don necesario para volar. Como no tiene nada que le retenga aparte de sus tíos, le lleva poco tiempo convencerlo de que se largue con él esa misma noche en un viaje hacia Kansas. Allí, Walt inicia su aprendizaje de vuelo junto a Aesop (un negro debilucho y muy inteligente) y Madre Sue (una india sioux).

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¿Qué tal está?

El libro empieza con toda la historia fantástica de cómo el maestro Yehudi enseña a Walt a volar y las relaciones entre los 4 personajes principales (Walt, Yehudi, Aesop y Madre Sue). La historia resulta entretenida , y llegado un momento, su autor, Paul Auster, es capaz  de hacer que te resulte de lo más normal que alguien vuele.

Uno espera que Auster desarrolle la historia a lo largo del libro y que en el fondo todo vaya a girar en función de ello. Pero en un momento dado, la historia varía y nos encontramos con un segundo libro que, en mi opinión, te deja descolocado. Volvemos otra vez a las muñecas rusas, un libro dentro del libro.

Reconozco que la prosa que usa te va llevando con facilidad a lo largo de toda esta segunda narración hasta el final; no cuesta nada leerlo y terminarlo. Pero mi sensación es que se pierde intensidad en la historia que se planteaba inicialmente y que decae el libro. Yo creo que al igual que Hitchcock en muchas de sus películas, el hecho de usar que un hombre vuele es un “mcguffin” que utiliza para hablar de otra cosa: Hubiera dado lo mismo que lo que quería enseñar Yehudi fuera aprender a volar o cualquier otro detalle. Pero al contrario que en las películas, aquí el mcguffin toma un protagonismo excesivo.

De nuevo me ha dejado descolocado, no he terminado de meterme en la narración que propone Auster, sobre todo por ese cambio de historia. Sin embargo, me maravilla cómo Auster es capaz de evolucionar la forma de hablar desde que es  niño  hasta los pasajes finales, adecuándose a cada una de las circunstancias que le suceden.

Así que de nuevo, he vuelto a montarme unas expectativas que no se han cumplido. Y no cumplí lo que dije: Leer esperando que el libro me lleve por donde quiera. Vamos a ver si a la tercera va la vencida.

(@hbolorin)

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